La primera sesión del proyecto de investigación Neurótica se celebró el noviembre 2006 en el CCCB (Centro de Cultura Contemporáneo de Barcelona) con la participación de la tecnoartista y activista
Natalie Jeremijenko, el científico y bioinformático
Alfonso Valencia y el especialista en comunicación Fabio Tropea. La sesión contó con varios cientos de participantes y animo un debate entre los participantes y el público.
Neurótica: bio I se organizó dentro del programa NOW - Encuentros en el presente contínuo en el apartado Ciencia Abierta y Capsula contó con el apoyo de la Generalitat de Catalunya para el desarrollo de la investigación.
+ info sobre el evento :
http://www.cccb.org/now/cast/23/participants.htmLa colaboración con el CCCB continuará en el marco del programa NOW el día 1 de diciembre 2007, en la sesión Neurótica: habitat.
El sábado 20 de Octubre se celebra en el espacio Intermediae-El
Matadero la presentación pública de Neurótica:bioII que consistirá en
una jornada de eventos diseñados entorno al tema del impacto social de
las biotecnología modernas.
El
proyecto Neurótica se inició en el 2006 por parte de CAPSULA,
plataforma de investigación y de creación de proyectos curatoriales
entorno al área de confluencia entre arte, ciencia y naturaleza. Neurótica
examina el estado de tensión y la ansiedad generado por el desarrollo
acelerado tecnocientífico en la sociedad actual. El proyecto pretende
construir plataformas de investigación abiertas por medio del diseño y
realización de encuentros entre diversos agentes culturales con el fin
de generar diálogo y estimular el debate entorno a eventos claves del
mundo contemporáneo.
¿Por qué los perros no son todavía azules con manchas rojas? ¿Y por qué
los caballos no radian colores fluorescentes sobre las sombras
nocturnas de la tierra? ¿por qué la cría de animales, que permanece
todavía en el ámbito de lo económico, no ha pasado ya al terreno de lo
estético? Es como si nada hubiera cambiado en la relación entre
humanidad y entorno biológico desde las revoluciones del neolítico. Al
mismo tiempo que las granjas de Norte América y del oeste de Europa
están produciendo más comida de la que podemos consumir, también, sin
que sea una coincidencia, hemos aprendido técnicas que hacen concebible
la creación de especies de plantas y animales de acuerdo con nuestros
propios programas. No sólo tenemos montañas de mantequilla y de jamón,
ríos de leche y vino, sino que ahora también podemos crear seres vivos
artificiales, piezas de arte vivientes. Si quisieramos, estos avances
se podrían llevar a cabo, la actividad ganadera podría transferirse de
los campesinos – clase prácticamente inexistente hoy en día – a los
artistas, los cuales se reproducen como conejos, y no tienen suficiente
para comer.